Ansiedad por Control Médico: Scanxiety

El propio control médico puede enfermar o agravar síntomas. Ni que hablar que las palabras o empatia y amabilidad del médico hacen la diferencia en el proceso del paciente, existen datos estadísticos contundentes que demuestran que la scanxiety (ansiedad asociada a las pruebas de imagen) es un fenómeno masivo y clínicamente significativo.
Las personas que están en tratamiento oncológico son las que más fuertemente lo viven, y los médicos no terminan de tomar consciencia de su propia intervención puede afectar negativamente la evolución de la enfermedad.
Durante mucho tiempo la medicina la consideró una "reacción exagerada" del paciente, y de hecho en nuestro país poco se habla de esto, pero en los últimos años, publicaciones en revistas de oncología y radiología han arrojado números alarmantes que le dan estatus de crisis de salud mental silenciosa.
Aunque el término scanxiety se acuñó en entornos anglosajones, las revisiones científicas globales demuestran que esta realidad afecta a los pacientes en todo el mundo por igual, sin importar el idioma o el sistema de salud.
Estudios epidemiológicos recientes liderado por oncologos internacionales muestran la magnitud del problema de la ansiedad por el control médico: más del 70% de los pacientes con cáncer experimentan ansiedad clínicamente significativa antes, durante o después de un estudio de control. En revisiones globales de datos, el rango de afectación general de "algún grado de ansiedad" fluctúa entre el 13% y el 83% de la población en seguimiento oncológico.
Un estudio multicéntrico enfocado en pacientes con cáncer avanzado reveló que el 55% sufre de scanxiety severa, siendo el impacto notablemente mayor en pacientes jóvenes o que están dentro de su primer año tras el diagnóstico.
Las estadísticas analizan el fenómeno dividiéndolo en fases, demostrando que el sufrimiento no se limita al día de la prueba, sino que el 40% de los pacientes comienza a registrar síntomas físicos de estrés (insomnio, taquicardia, problemas gástricos, irritabilidad) semanas antes de tener que acudir al hospital, por lo que se llama estrés anticipatorio.

El pico más alto de estrés sin embargo, no ocurre durante el escáner, sino en el período de espera entre la prueba y la entrega del resultado. Los datos cualitativos y cuantitativos demuestran de forma unánime que en este momento se vive el nivel máximo de angustia e hipervigilancia y cada día de retraso en el informe médico correlaciona con un aumento exponencial del riesgo de crisis de pánico.
La persona lo puede vivir como estar en el muro de fusilamiento con los ojos vendados esperado el ruido del disaparo o el perdón.
Se categoriza este estrés por sus síntomas equivalentes al Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Los cuestionarios psicológicos estandarizados aplicados a pacientes en control muestran que la scanxiety reproduce fielmente los criterios diagnósticos del TEPT.
El entorno del hospital (el olor, el sonido de las máquinas de tomografía o resonancia) actúa como un disparador de trauma biológico. El cerebro reacciona reactivando la memoria del diagnóstico original.
Las estadísticas indican que la mayoría de las pacientes con cáncer de mama reportan dificultades severas para concentrarse en su trabajo o vida cotidiana y pensamientos intrusivos catastróficos durante todo el mes del control.
Estos datos validan estadísticamente lo que veo en mis consultas: el sistema de seguimiento de la oncología convencional somete al organismo a un estado de amenaza artificial cíclica cada 3 o 6 meses, lo que en algunos casos pega de frente con la reactivación del estrés original que la persona ha logrado superar.
Para la biología, vivir en ese estado intermitente de indefensión y terror altera por completo la paz del terreno celular y para la mente de la persona la desafía a re-sentir puntos de dolor en forma innecesaria. Es como si sistemáticamente rascas fuerte en una piel fina recien caida la cascarita de reparación. ¿qué chances hay de que la herida se termine de curar del todo?
Las estadísticas muestran cada vez más claramente la incidencia emocional en el proceso de curación o de permanencia en la enfermedad. No me sorprende que en el mejor de los casos la medicina determina que lo "crónico" sea lo "normal".
¿Qué estoy queriendo decir? Que para pacientes oncológicos, una vez que los estudios dan remisión el control sistemático promueve la recaída, y en lugar de ser un método preventivo está interviniendo directamente las posibilidades de curación definitiva, por lo que sostengo que como paciente eres tu quien decide si someterte a este estrés potencialmente traumático, o no. Respetar tu sentir es tu responsabilidad y si te sientes bien y sano y tienes una imagen que no muestra nada extraño, respetes tu sentir y no promuevas prácticas sobre tu persona que pueden tener impacto tan negativo.
Este año acompañe a una hermosa y bella mujer en un proceso que tuvo mucho de esto. El efecto de las miradas reiterativas sobre las imagenes. Imagenes de remision total se fueron convirtiendo gradualmente en la profesía que se cumple, con estreses cada vez mayores que hacen que la persona pierda la confianza en sus propios logros. QEPD Querida Beatriz.



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